No sé cuantas veces lo he dicho, pero por ser verdad, lo repito: simplemente estoy aquí, pensando, recordando...

Pienso en ti, en todo lo que pasé junto a vos, en todo el cariño que te tenía, el gran amor que te tuve, el mismo aprecio que sigo teniendote hasta el día de hoy... Ya no recuerdo por qué me enamoré de ti, cómo te robaste mi corazón... Todo pasó hace tanto tiempo, éramos más pequeños, pero sabíamos lo que sentíamos, yo estaba segura de que lo que sentía por ti "era amor" pero el destino nos alejó, no nos dejó ni seguir como amigos...
Pero, hace poco, te volví a ver, nos encontramos, y desde ese momento, no dejo de pensar en vos, en tu sonrisa, en tu voz, en tus oscuros ojos que me llenan el alma de paz y tranquilidad, deseaba que ese momento no acabase, seguir así con vos, simplemente viendo como habías cambiado, viendo como el viento movía tus cabellos, como me mirabas con tu típica y encantadora dulzura, como dibujabas en tu rostro aquella dulce sonrisa...
Y sin darme cuenta, sin importar mis deseos de no amar a otro chico otra vez, lo conseguistes, por segunda vez te robastes mi corazón, me enamorastes...
Hace días que no te veo, no te imaginas como te extraño, por más que trato, no logro sacarte de mi cabeza, no logro dejar de pensar en ti, no paro de recordar ese mágico momento donde, cuando niños, nos dimos cuenta de "lo que había entre nosotros", tampoco puedo dejar de pensar en el momento en el que nos encontramos, después de tanto tiempo, y en el que solamente bastó un instante para que me volvieras a enamorar...
Pero ya no somos pequeños, ya sabemos las consecuencias de nuestros actos, pero estoy dispuesta a sufrirlas si eso es lo que me impide estar junto a vos...
A la vida como le gusta torturarme...