Trata de ser una chica...
Trata de ser una chica de 15 años...
Trata de ser una chica de 15 años con gustos totalmente atípicos en su sociedad...
Trata de ser una chica de 15 años enamorada de dos personas...
Trata de ser una chica de 15 años enamorada de dos hombres...
Trata de ser una chica de 15 años enamorada de un chico mayor y que vive lejos, y de un chico que vive entre las páginas de un libro, LITERALMENTE...
Trata de soportar los chismes...
Trata de soportar las presiones...
Trata de soportar las heridas...
Trata de soportar las cicatrices...
Trata de soportar la culpa...
Trata de soportar la culpa de lastimar a los demás...
Trata de soportar la culpa de lastimar a los que amas...
Trata de ser así, trata de soportar todo eso y no permitir que los que te rodean se den cuenta de lo que pasa por tu mente y alma... y entonces, sólo entonces, atrevete a criticarme...
P.D.: díganme qué les parece la foto...
servido por mafalda94
1 comentario
compártelo

Solo es eso... una obcesion... una distracción... un simple vicio... solo es una obcesion que ataca el alma y mata el corazón...
No entiendo mis gustos... No entiendo el porqué de ser tan masoquista...
servido por mafalda94
sin comentarios
compártelo
Y las más fantasiosas simplemente siguieron siendo fantasía. Entonces ahí estaba yo.. perdida en un mundo con payasos y gente disfrazada de cualquier personaje fantástico.. cada uno era un personaje distinto; incluída yo. La diferencia entre ellos y yo es que ellos sabían cuál era su papel, sabían qué hacer, sabían por qué estaban ahí, en este mundo que es un gran circo; todos lo sabían, menos yo.
No sabía qué era: una payasa, una fantasma, una vampira... mi personaje cambiaba conforme divagaban mis pensamientos. Y cada vez entendía menos y menos...
Resultó que lo que creía real, no lo era. Resultó que lo que creía mentira, era verdad. Resultó que el mundo como lo conocía, cambió.
Qué Pasó? Cómo? Por Qué?... No tengo idea...
servido por mafalda94
sin comentarios
compártelo
Cuando tomaste mi mano un escalofrío recorrió mi cuerpo entero, me estremecí... hacía tiempo que no percibía sensaciones de ese tipo, hacía tiempo que era fría como el hielo. Qué irónico creer que mi caparazón duraría para siempre, que sería eterno y no lo rompería ni la mejor arma creada por humanos afanados con creerse deidades y viciados con superarse y destruirse entre si. Yo creía que estaba en lo correcto, al menos, hasta que llegaste tú. Tú. Simplemente, tú. Tú, sin el menor esfuerzo, lo quebraste en mil pedazos con solo mirarme, con solo acercarte, con solo hablarme... con solo acariciarme.
Debo confesar que tuve miedo, esa emoción que invade mi ser cada vez que se encuentra en peligro inminente de ser derrumbado al menor roce de piel, pero la amalgama la componía otra sensación: la adrenalina. Era tan familiar como lejano sentir que podías ser tú ese ser extraordinario con del que tanto tiempo me hablaba la gente, de aquel que llegaría sin aviso ni permiso a cambiar mi vida. No podía creer que tuvieran razón. No podía creer que ese alguien fuera tú. Sigo sin creerlo. No me malinterpretes, es que de sorprendente no tenías más que tu capacidad de hablar más allá de la voz, de hablar con tus ojos, con tu sonrisa, con tu boca, con tus manos, y esa alegría pura que se pierde al salir de la niñez, pero creo que para mi subconciente fueron motivos suficientes para imaginar que eres por lo que tanto estuve temiendo de su llegada. ¿Será que mi subconciente disfruta cuando sufro? No puede ser, ¿verdad? Si yo sufro, él también... ¿O será que él sabe algo que yo no? ¿Será que tú de verdad vales la pena? Si ese es el caso, no creo que esté equivocado... Momento... ¿Qué acabo de decir? ¿Me estoy resignando a caer en tus manos y enamorarme de nuevo para que cuando te aburras me mates el alma? No. Imposible. No otra vez...
Escudriñé entre las hojas de mis cuadernos tratando de encontrar alguna explicación sensata por la cual me pasaba esto, por la que terminaba de romper voluntariamente mi propio escudo para quedarme sin defensas en cualquier ataque a mi alma... no sé si se trataba de encontrar la respuesta u olvidarla, lo cierto era que la sabía y me negaba a creerla, estaba ahí, frente a mí, y me negada a aceptarla. "Porque me quieres". Sabía que existía otra explicación. Busqué. Busqué. Lo único que logré localizar fueron recuerdos que me empeñé en arrumbar en el antigüo desván de mis peores recuerdos, de aquellos hechos que quería olvidar pero que sabía que debía recordar para no cometer los mismos errores otra vez. Estaba ahí, en el baúl de las cosas que no debían ser tocadas nuevamente hasta el día en que contrajera matrimonio o, lo más racional, el día de mi muerte.
Hubiese querido no haber buscado explicación a todo lo que estaba pasando, la razón por la que, como por arte de magia, tú habías detenido el tiempo por un segundo para penetrar en lo más profundo de mi ser con solo tocar mi mano. Miles de recuerdos me invadieron, todos al mismo tiempo... tal vez era el modo en que se vengaban de mí por haber huído tanto tiempo de aquellos fantasmas que me perseguían por casi toda mi vida.
No estaba segura de nada, sin contar una sola cosa. No dolía, era conocido y al mismo tiempo extraño, era como si mi burbuja reventara y esta vez no se volvería a inflar, lo sabía y no sabía por qué. Mi salida, el modo de escape de un mundo construido entre cuatro paredes oscuras y colecciones de antigüedades se había ido dejándome al alcanze de tí y tú mirada, tu sonrisa, tus caricias... y ahora creo entender el porqué... Ahora saía porqué... y no podía hacer nada para evitarlo...
La paz me rodeaba como manto blanco, mas sabía que todo era una simple ilusión. Estaba tranquila aún sabiendo que mi calma algún día se alejaría, estaba completamente segura que eso sucedería tarde o temprano, pero empecé a creer que no tenía nada de malo disfrutar de la poca alegría que la vida se había dignado a prestarme: Tú. Después de todo, no te podía alejar: ya eras parte de mí. Ya no me cabe duda que para poseer un don basta con saberse digno de él. No es necesario un título de médico, ni una medalla de militar, mucho menos ser experto en las armas más modernas; ayer lo comprob: Tú, sin saber que lo hiciste, derrumbaste mi escudo, entraste hasta mis entrañas, sanaste las antigüas heridas, pero cometiste un gran error: dejaste una cicatríz. ¿Quién pensaría que la cicatríz más vieja y pequeña de todas podría ser la clave para darme la respuesta de lo que debía hacer? Nadie. Ni siquiera yo.
Ahora solo me queda esperar a que mi felicidad momentánea desaparezca nuevamente dentro de la nada, sólo necesito un segundo de lucidez, solo un ínfimo momento para actuar... debo esperar a que te vayas por un minuto de mi órgano vital desvalido y sin esperanza de vencerte para ejecutar mi plan... porque las ilusiones que me has brindado se derrumbarán más temprano que tarde, es de suponerse, siempre es así... ¿Qué diferencia tendría que haber hoy?
Juro que he llegado a pensar que te amaba... momento... no debo jurar en vano, retiro lo dicho... Te amaba. Te amé. Te amo.

servido por mafalda94
sin comentarios
compártelo

Me siento tan idiota...
No entiendo qué demonios piensa mi corazón (si es que piensa, cosa que dudo muchísimo). No entiendo cómo, siendo tan seco y distante, pudiste enamorarme. Y entiendo aún menos cómo yo permití que pasara, que siga pasando.
Soy tan idiota, tan ciega, tan superficial...
Tengo cerca a un chico tan dulce, atento, divertido, algo gafo, pero muy único y que me ama con locura por lo que soy, y no soy capáz de corresponderle como él se merece; al mismo tiempo, tengo un poco lejos a un hombre inteligente, único, simpático, pero distante y que dice que me quiere muchísimo, pero no sé si es verdad, y sin embargo lo quiero con locura, creo que llego a amarlo, creo...
Ez obvio que caí, otra vez, en lo que llaman "un amor idiota": Él por mí, y yo por otro...
Quisiera ser capáz de desaparecer, de desvanecerme, eso solucionaría todo, ¿no? Así no lastimaría a quien me ama por no corresponderle y yo no sufriría porque no me corresponden. Así todo se arreglaría ¿o no?
Ya empiezo a dudar de mí misma (genial, lo que faltaba)
servido por mafalda94
6 comentarios
compártelo
Aquí les dejo unos mini-comics de Bella, Edward y Jacob, los personajes de Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse, Amanecer y, proximamente, de Sol De Media Noche.
Espero les guste mucho, a mí me encantó, se ven tan tiernos. =)



Comenten =)
servido por mafalda94
14 comentarios
compártelo
Ahora solo me queda dolor y resentimiento pues el
odiarte pareciera hacerme bien.
Recordar lo que tu orgullo mató, lo que una vez hubo
en mí, es como ahogarme en el mismo vaso de agua
una y otra vez.
Lo unico que deseo en esta vida es que llores tanto
que tus ojos no puedan abrirse de nuevo, que
vomites tus entrañas hasta qedarte vacío, así como
tu me has dejado.
Retuercete en un rincón, córtate la piel y acaba con tu
vida para que yo sea feliz.

servido por mafalda94
sin comentarios
compártelo
¡Ay, ni yo misma me entiendo!
Te tuve junto a mí tanto rato,
Estuvimos hablando por horas,
Te tuve tan cerca que podía sentir tu respiración en mi cara...
El momento que tanto soñé, estaba por pasar...
Pero no te atrevistes y no me atreví, sólo nos quedamos así
tú mirándome y yo mirándote...
No sé porqué no te robé un beso, no sé porqué no me robastes un beso...
El punto es que no pasó nada...
Que rabia me da,
En ese momento no podía ni respirar,
Tenía a mi alcance ese sueño imposible,
Ese dulce con el que sueño cada noche,
Ese regalo que deseo cada segundo de mi vida...
Pero en el último momento... Deje que se escapara entre mis dedos...
Y no entiendo porqué lo hize... Porqué no lo hize...
Y me da tanta rabia
¡Ay, ni yo misma me entiendo!
Pero algo bueno salió de todo eso,
Lograste que me diera cuenta de la verdad,
Esa verdad que todos me decían pero yo no la creía, que la veía tan imposible...
Me di cuenta que te quiero... que te amo... que estoy
Enredada por tu amor...
servido por mafalda94
2 comentarios
compártelo